Una última lágrima,
Por los besos que fueron infinitos,
Por ese amor inmortal que murió,
Por las sonrisas regaladas que ya se olvidaron.
Por las caricias cómplices desaparecidas en combate.
Una última lágrima,
Por las discusiones que nos desgastaron,
Por las veces que nos herimos por orgullo
Por las promesas que rompimos,
Por los sueños que dejamos escapar.
Una ultima lágrima,
Por los besos que morirán en mis labios,
Por los te quieros que ahogaré en suspiros,
Por la vida que nunca tendremos,
Por la canción que nunca volverá a sonar.
Por ti y por mí, una última lágrima.
Por el nosotros que ya duerme en su ataúd,
Por años de amor y de olvido,
Porque el mundo seguirá girando como si mereciera la pena,
Por todo y por nada, mi amor,
Tú te llevas mi última lágrima.
Pedacitos de mi alma que aquí voy dejando, porque cargar con ella entera se me hace insufrible ya...
lunes, 9 de febrero de 2015
Desintoxicación
Abrázame como si me quisieras, hazme sentir que estoy viva,
Llena este horrible vacío, no importa cómo,
Con amor o con vicio.
Hazme olvidar por un momento que mi rumbo es incierto,
Toma mi cuerpo sin miedo, destrózalo sin piedad
Cualquier cosa si me haces sentir algo que no sea este hueco creciente.
Dime que me deseas, que quieres que sea tuya y de nadie más
Yo te mentiré, te diré lo que anhelas oír, que te pertenezco,
Enamórate como todos y búscame desesperado,
Pero ya no soy de nadie, porque no me queda nada que dar,
Solo quiero dejar de sentir, de pensar, de recordar...
Si lo consigo, vale la pena,
No importa si me utilizas o lo hago yo,
Y tampoco me preocupa si desapareces de mi vida, habrá más
Siempre hay más.
Solo necesito calor, aunque sea falso y acabe rápido
Déjame cerrar los ojos y soñar que aun hay algo que late en mí.
Aunque mañana te olvide,
Esta noche, hazme sentir que formo parte de algo.
Deja que desaparezca un segundo en ti,
Para luego volver a esta existencia que ya no aporta nada.
domingo, 8 de febrero de 2015
¿Lo recuerdas?
Lo recuerdo
¿Lo recuerdas?
Intentar despertarte y que me
arrastrases contigo,
la calidez de las sábanas, tu cuerpo
envolviendo el mío,
Jugábamos sin ser niños.
El mundo era difícil, dolía y me
asustaba,
Cada día salia aterrorizada a la
calle,
Paseaba nerviosa sin mirar a nadie a la
cara,
Imaginaba vidas e historias que nunca
serían,
Todo era absurdo y molesto.
Menos entre tus brazos,
Ahí el universo tenia sentido.
El dolor merecía la pena si podía
mirarte a los ojos y verme,
Si tu sonrisa me pertenecía
¿Qué podía ir mal si eras mío?
Me hacías valiente, siempre a mi
espalda.
Lo recuerdo,
El coraje que infundías tan solo
tomando mi mano
Era mi mejor escudo.
Volaba atada, cerca de ti y del suelo,
Pero volaba sin miedo de caer,
Sabía que estarías ahí para
recogerme
eso decías.
¿Lo recuerdas?
Lo recuerdo.
Es extraño.
Levantarme sin sentir la seguridad de
tus cadenas,
Dormir sin notar la reconfortante
presión de tu collar en mi cuello,
Alzar la voz sin saber si vas a oírme.
Raspé mis rodillas, escuece,
Y no estás para limpiar mi herida.
Parece que escucho tu eco riñéndome,
Pero ya no es a mi a quien miras.
Andas a la caza de otra estrella,
Rezas porque no sea fugaz,
¿La ataras hasta asfixiar su luz como
hiciste conmigo?
¿O ya has aprendido a soltar la
correa?
Yo ya aprenderé a no necesitarla.
Y entonces, amigo, entonces...
Volaré lejos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)