lunes, 26 de agosto de 2013

Se acabó

Una existencia vacía, un corazón lleno de grises recuerdos y una cabeza colmada de sueños incumplidos.

Palpita pero ya no siente,
Solo bombea ceniza.

Mire donde mire solo queda frío,
Soy dolor disfrazado de sonrisas.

Hace tiempo que olvidé como se amaba.

Bailábamos,
Pero perdí el compás, confundí los pasos.

Apenas si recuerdo ya tu melodía, 
Solíamos tararear juntos, ¿Recuerdas?
Todavía me persigue el eco.

Algo se rompió, algo sigue roto,
¿La magia?

Ya no se volar, ya no se bailar,
Torpes alas, torpes pies.

Sonidos de cristales, de amor muerto,
Latidos quebrados, 
Puertas que se cierran antes de abrir,
Máscaras agrietadas,
Títere y titiritero.
Sirenas que no cantan, divas sin voz,
Gritos de auxilio mudos.

Eso es lo que me queda, eso es lo que soy.
Una sonrisa partida que ya no engaña a nadie.


martes, 28 de mayo de 2013

Buscando a tientas

Vagabunda, vacía, busco un principio.
Hay algo roto en mi, en alguna parte.
Encuéntralo, encuéntrame.

Ojos tristes, sueños rotos,
Amor muerto.
Necesito un principio, nunca di con el final.
El final...

En mis oídos retumba el sonido de un corazón destrozado
No se de quién es, ¿Alguna vez fue mío?
Suena a mí.
A copas rotas, a gritos mudos.
Sí, es mio, al menos lo era.

¿Dónde está mi futuro?
Mi pasado no son mas que te quieros grises
Empezar de nuevo.
Nuevos sueños, nuevos colores.
Nuevas fronteras.

Ignorando sonidos y dolores continuaré caminando.
De sueño en sueño
De bar en bar
Siguiendo esta luz que aun se deja ver.
Se que al final de este camino debe haber algún principio para mí.



lunes, 25 de marzo de 2013

Sal de mí


Una mañana más veo salir el sol, escucho el cantar de los pájaros, la vida esta despertando ahí afuera... Mas no aquí.
En mi habitación la oscuridad lo inunda todo, el único sonido es el de un latir resquebrajado.
Un agujero en mi cama. Profundo. Me hundo.
Un eco de risas distorsionadas, duelen.
Espejismos, escalofríos.
No consigo arrancarte, te retuerces en mis entrañas, las destrozas. Me destrozas.
Sal de mí.

Me abrazo a la mañana, al agujero de mi cama, a mi latir, me abrazo a ese eco, a cada uno de los escalofríos de mi espalda, al humo de mi cigarro, a los sueños que has matado, me abrazo a canciones que retumban con estruendo en mi cerebro... A todo lo que esta a mi alcance, y no consigo sentir, ni por un segundo, lo que recorría mi cuerpo cuando lo envolvía tu piel.
Arde.
Duele.
Sangra.

No hay droga que me haga dormir, no mientras te escondas debajo de mis parpados.
Ni todas las lagrimas del mundo van a hacer que te disuelvas, ¿Verdad?