martes, 4 de septiembre de 2012

Tinieblas


Me persigue esta noche mi sombra imparable, gigantesca, siniestra... me acorrala impidiendo mi huida.
¿Cómo escapar de mí misma? ¿Cómo dejar atrás mi propias tinieblas? Son parte de lo que soy, de lo que siempre he sido...
Me aterra que logre darme caza, por más que intente correr, esconderme... ella sigue ahí, creciendo, haciéndose cada vez más fuerte. Observándome sonriente y esperando.
Cuando el sol cae, ella se acerca y me susurra:
  • Eres mía, estamos solas... me perteneces. No intentes cambiarlo, así será siempre...
Entierro la cara en la almohada y aúllo, gritándole en silencio que se aleje, que ya no forma parte de mi vida.
Ella solo se ríe y me mira, fría, imperturbable.
  • Pobre niña tonta... Yo siempre he sido tu vida.
Su gélido abrazo me congela la respiración, escarchando mi pecho.
Sintiendo su aliento helado en mi nuca me resigno y me duermo entre sollozos. Yo la cree..- ahora no puedo destruirla, ella me controla cuando lo desea.
Tiemblo al pensar en el día que decida salir a la luz y arrasarlo todo.

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