Sin beso de
despedida te marchas.
Llevabas un tiempo
caminando por delante,
Apenas lograba
alcanzar tu espalda,
Estiraba los
brazos y te agarraba más fuerte aun.
No te escapes, no
me dejes.
Sin ti ya no se
andar.
Me tambaleaba
Poco a poco te
veía más lejos
Mis manos apenas
te rozaban
Mis pies se hacían
un nudo con mi corazón asustado
Que torpe.
El frío suelo me
devolvió la calma
Una vez caminé
sola, ¿No podía volver a hacerlo?
Lo conseguí y
corrí tras de ti, pero ya era tarde
Me he acostumbrado
a caminar sola,
No volveré a
olvidarlo
Siempre te
agradeceré que me sujetases cuando yo no podía hacerlo
Pero una parte de
mí siempre odiara que se te cansaran los brazos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario