lunes, 13 de agosto de 2012

Absurdos desvaríos varios...


                                                          -1-
Encerrada en una jaula de cristal, en mi propia vida, no consigo salir y mis sueños esperan impacientes en el exterior, donde todo es oportunidad.
Hace tiempo que la magia se agotó aquí dentro, ella supo escapar y yo no puedo seguirla. Quiero marcharme, volar lejos y perseguir mis sueños, para que no puedan huir.
Sálvame, sálvame y sácame de aquí, llévame lejos, donde el sol no salga y la noche, con su luz de plata bañe mi ser. ¿Volverás por mí? Aunque ya estés lejos... si te llamó ¿Volverás? Te extraño cada día con cada parte de mi alma, vuelve, por favor, sácame de este abismo, no quiero tener que vivir de recuerdos, quiero encontrarme con mi libertad, quiero ver tus ojos y decirte que te amo, que cada día sin ti es un infierno, que no existe peor tortura que haberte perdido.
Mi corazón yace muerto, pero en esta celda sin ventanas no hay donde enterrarlo.
                                                                          
                                                 -2-

Mi cuerpo helado, mi pelo sucio de sangre y ceniza, desnuda vago por este infierno de dolor y tristeza ¿Dónde está el sol? Ya no lo veo, estoy ciega, llevo siglos ciega, sin poder dejar de vagar por este infinito mundo desierto, donde cada duna hay un sueño enterrado, lejos de mi alcance.
                                                                             
                                                  -3-

Vacía, como muerta... ¿Dónde estoy?
No encuentro nada en ese espejo, mis ojos han dejado de reflejarme.
Mi corazón bombea sangre pero no lo siento latir.
¿Qué has hecho de mí? ¿En qué me has convertido?
Al borde del abismo, mecida por los vientos, me balanceo, ambos me empujan, caeré, caeré pronto.
No aguanto mas, no estoy viva.

                                                -4-

Lejano tu aroma llega a mí lentamente, me acaricia suave como siempre, para retirarse una vez más.
De vuelta yo sola entre mis sábanas te recuerdo y me estremezco, un escalofrío que siento en cada uno de mis huesos.
¿Por qué tan lejos?



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