Dolor, rabia... me invaden por
momentos, unidos a la desesperación y el miedo ya perennes en mi
alma corrompida.
Me asfixio sin remedio en este
asqueroso mar rojo. Sangre, hiel... no me dejan ver, no puedo sentir
nada, inunda mis ojos, mis oídos... aprieta mi pecho cada vez más,
mi respiración es más difícil a cada segundo que pasa.
La agonía que sufro entumece mi
cuerpo, haciéndolo pesado e imposibilitando la huida.
Voy a morir aquí, sola.
Y no podrás salvarme, no querrás
hacerlo... Porque no lo merezco.
Este es mi destino real, ya no hay
sueños, no quedan sonrisas en el horizonte... nada salvo este mar y
lentamente... la oscuridad.
Me pregunto que dirás cuando me veas
sumergida, me pregunto si te importará...
Si le importará a alguien...
¿Qué mas da en realidad?
Yo solo quiero sentir tu mirada una vez
más y creo que eso ya no será posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario